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February 28 Lluvia diagonal A Nano, con acuse de recibo . : )
No vemos los azules y naranjas,
la acuarela del norte que sentimos.
El norte de las lluvias diagonales
un norte que quizás hemos perdido.
La humedad no nos llega hasta los huesos
y he empezado a sentirme un poco lejos
sin decirte al oido
que el mar no se equivoca si no existe.
Porque aquí el horizonte
ya tiene ese color que imaginamos
y todos los secretos llegan en las olas
si tus ojos de mar quieren mirarme.
Cristina
February 25 Un puñado de cerezas.Estas palabras quieren ser
un puñado de cerezas- un susurro -¿para quién?- entre una y otra oscuridad. Sí, un puñado de cerezas, un susurro -¿para quién?- entre una y otra oscuridad.
Jorge Teillier
Ojo de marAunque tú no lo sepas
Me quede atrapada dentro de la cabina telefónica
buscando suelto para oir, te necesito
o te quiero quizás.
Yo no sé si tú sabes
como os pienso cuando veo una paloma
volando por la Plaza
y os imagino mirando una gaviota
planeando en la ría.
Acordaos de mi,
porque no existen las gaviotas en el Tormes.
Me acuerdo de vosotros cuando llueve
y el marrón de las calles se oscurece
y sueño las cosas en color azul eléctrico
Cuando no hay ojos de mar para mirarme.
Cristina
February 21 Baldosa por baldosa
De vez en cuando hay que hacer
Mario Benedetti
February 20 Azar
Azar no es arrojar una moneda al aire.
Jorge Boccanera Toco tu boca"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."
Julio Cortázar. Rayuela capítulo 7
February 19 Hasta la punta de los dedos A mi amigo Rafa ( porque lo cambio todo por sus manos)
No me interesa lo que haces para ganarte la vida.
Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón. No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. No me interesa cuáles planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro. Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos. No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma. Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable. Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes originar tu vida desde su presencia. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!" No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que se tiene que hacer por los niños. No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir. No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás desaparece. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos. Oriah Mountain Dreamer ( "Dreams of Desire", 1995) El tiempo de las cerezas. A Anuna
Fue hace ya mucho tiempo
que los pájaros salieron de sus jaulas.
Yo no sé si te acuerdas cuánto volaron en el cielo.
Sin nosotros
sin primavera y sin invierno,
como todos los recuerdos y sus alas.
Hace ya mucho tiempo
(posiblemente no te acuerdes)
Yo era muy pequeña
y miraba el mundo a través de un caleidoscopio estropeado
de colores .
Y creí que todo sería de colores para siempre.
Como las alas de las mariposas en Villaza,
o los cubos de arena de la playa
o como el ojo mágico,
donde tú veías teatrillos y zoológicos,
y yo nunca ví nada.
Hace ya mucho tiempo.
Hace ya mucho tiempo
me preguntaba dónde se escondían la verdades
tan grandes como templos.
Dónde se habría ido la tristeza
arropada siempre tan al fondo de las cosas
y con los pies tan fríos.
Y si el amor contestaba a todas las preguntas
o sólo las borraba como las olas a las huellas.
Y si el agua del mar cabía en una concha
y si las jaulas servían para algo
el por qué del amor y la tristeza.
Hace ya mucho tiempo
Me había preguntado tantas cosas...
Cristina
February 18 Pero nadie nos sigue-
Escribir un poema es intentar desatarse,
adivinar en qué mano está la moneda -dije yo-. Tú mirabas el sol igual que un fuego encima de la isla y yo dije: -La poesía empieza cuando ya has olvidado qué es lo que te asustaba pero aún tienes miedo. Yo veía las torres blancas. Tú dijiste: -Es raro, nos gustaría huir pero nadie nos sigue. Junto al agua, partiendo nuestras vidas, cortándonos las manos al coger los cristales, tú dijiste: -La poesía es todo lo que hay entre un disparo y el animal herido. Parecías tan lejos, tan a salvo de ti y de mí; distinta igual que siempre, rota y vuelta a armar de una manera nueva. El sol se fue. La noche se acercaba y yo dije: -¿Recuerdas que jugábamos a poner nuestros años al lado de la Historia? Por ejemplo: aprobaste Latín y Armstrong llegó a la luna... Y tú dijiste: -El fuego de los días, la suma de las horas, las letras de "Armstrong llegó a la luna"... Estábamos tan solos, tan cansados, como perros perdidos en medio de la lluvia, como hombres mirando la noche desde una casa vacía. Vi las últimas luces de la costa y el cielo extraño encima de la playa. -A veces -dije- no hay más que eso y algún sitio donde ir pero ningún sitio donde quedarte y palabras que son las piezas del abismo y recuerdos igual que disparos en una diana. Luego llegó la luz, el ruido azul de la mañana, mientras tú decías: -Te di mi corazón y quisiste mis sueños, te di mis sueños pero quisiste mi esperanza. y yo dije: -Sí, es eso. Eso es todo: una sola mujer y un millón de maneras de perderla. Me miraste. Dijiste: -¿Y después? Y yo dije: -Nada. Después no hay nada. Después de eso tenemos que estar juntos para siempre. Nos quedamos callados, junto al agua, mientras la luz rompía el orden de la noche, mientras el mar se estrellaba contra los nombres de las ciudades. Mirando el sol sobre las torres blancas. Cada uno observando su corazón moverse lo mismo que un pez rojo en la oscuridad de un río. La sombra de las torres se parecía a mi vida. Cada uno protegido por su propio dolor,
Benjamín Prado.
Bonita forma de volver a empezar : )
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