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December 27 Fín del primer círculo Pongo puntos suspensivos a este blog que se abrió en Abril del 2006 y se cierra hoy, con una única razón de ser que prefiero reservarme por ahora. Agradecimientos a quienes los merezcan, quieran merecerlos y a aquellos que saben que las panteras también tienen miedo de vez en cuando. Sólo cuatro pasos por detrás.
Adiè
"Cada tiempo de dudas necesita un paisaje" December 26 Pa - la - bras
"En algunas palabras, quizás en las mejores, suele crecer la hierba. Y yo las imagino a través de sus largas estaciones de lluvia, y las conozco, y no las llamo por su nombre para que el corazón no pueda traicionarme"
Si quisiera podría estirar la palabra chicle hasta el infinito. Arroparme con la palabra abrazo, o morirme de frío al pronunciar antártico. Es cierto que las palabras son palabras desde que hay algo detrás que exige ser conceptuado. Cuando escucho o leo alguna que me impacta es como si abriera un portalón forjado, verde. Y me pregunto si los demás han tenido la misma sensación que yo al recibirla, o por lo menos alguna sensación. Siempre me respondo que si, es una creencia firme. Creo que se abren millones de portalones verdes cada minuto aunque muchas veces no nos demos cuenta. En alguna ocasión he mirado las palabras como quien mira escaparates. Si, lo confieso, quizás mi valoración de las mismas sea demasiado estética y poco profunda. ¿ Qué le voy a hacer? Soy de esas que cuando se deprime sale a comprarse unos zapatos. Terrible. Pero ese no es el caso ahora. Ahora hablamos de las palabras, de las pa - la -bras. De las palabras que sirven para comunicarse. Para aceptar tu invitación y que me digas, la copa de cristal / que pusiste al revés sobre la mesa, / guarda un tiempo de oro detenido. Y yo decida amarte de mentira, aunque sé que no es posible. Abrir la puerta verde. Quizás por una noche. Quizás por las palabras que no son más que eso. Pa- la- bras.
Cristina
December 25 1999Empecemos diciéndonos para nuestro fuero interno, y convenciéndonos bien, que no tenemos nada que hacer en este mundo, sino procurarnos sensaciones y sentimientos agradables. Los moralistas que dicen a los hombres : reprimid vuestras pasiones y domeñad vuestros deseos si quereis ser felices, no conocen el camino de la felicidad. Sólo somos felices gracias a las inclinaciones y las pasiones satisfechas; digo inclinaciones porque no siempre somos lo bastante felices como para tener pasiones, y a falta de pasiones, bien está contentarse con las inclinaciones. Pasiones tendríamos que pedirle a Dios si nos atrevieramos a pedirle alguna cosa, y Le Notre tenía mucha razón en pedirle al Papa tentaciones en lugar de indulgencias.
MADAME DU CHATELET December 24 Seguramente¿Cómo seré o
ÁNGEL GONZÁLEZ DestellosQuiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta. No quiero averiguar si es bueno. No quiero saber si me ama. Quiero ir con aquél a quien amo. B. BRECHT December 21 V e r d a d e r o - F a l s oUn hombre
alegre en el coro de hombres alegres triste a ningún otro hombre triste Mario Benedetti a good woman " A mí me gusta América.
Nómbreme otra sociedad que haya pasado de la barbarie a la decadencia
sin molestarse en crear una civilización entre medias. " December 20 Flash
La nostalgia me ha abrazado de nuevo. Lo malo es que siempre camina de puntillas y nunca la oigo acercarse. Desprevenida estaba hoy cuando entraba por la puerta y me invadía de recuerdos. La mente humana es muy extraña. No entiendo por qué tendemos a recordar lo bueno, al menos a largo plazo. He mirado una foto, una fotografía de un beso. Mía , tuya, nuestra, espero que se entienda. Inmediatamente click sobre la siguiente y luego otra vez hacia atrás como quien decide volverse valiente de repente. Ahí estaba la imagen con nuestras figuras. Justo delante de mis ojos hoy algo más oscuros. Pero lo que me preguntaba yo era dónde estábamos nosotros. Ya no estábamos en una terraza, julio, doce de la noche, ron coca-cola y beso. Ni miedo en la playa, agua fría, olas gigantes. Estabamos lejos. Lejos el uno del otro, cerca de otras personas. Tú más cerca de ti mismo, yo de mi misma, quizás. Intentaba acordarme de lo que sentí en ese instante. Flash. Un segundo, tus labios en mis labios y viceversa. Crei sonreir durante un minuto como sonreía en aquel momento. Y me dí cuenta, me doy cuenta, y con eso quiero decir que soy consciente, de lo mucho que nos amábamos entonces. De lo que hace unos meses era casi Todo. Me di cuenta del significado de esas palabras, más tuyas ya que suyas, y los cíclopes se miran respirando confundidos. Y me di cuenta también de que la Maga te había respondido con un beso.
Cristina December 19 En una botella"...Para toda la vida no basta un solo amor, tal vez el nuestro sea para toda la muerte."
He caído tantas veces que el aire es mi maestro; Ya he empezado a morir para aprender a verte
LUIS ROSALES
December 18 Metamorfosis
Praga es la ciudad más bella del mundo y tal vez la más misteriosa. En el monte Petrin quedas extasiado ante la visión de los tejados rojos de Mala Strana, que se vierten hacia la Ciudad Vieja sobre el río Moldava entre cúpulas, puentes con santos carbonizados y agujas de oro y sin que te abandone el pasmo por tanta belleza cualquier mañana despiertas convertido en un insecto monstruoso, como le sucedió al ciudadano Gregor Samsa. Nunca se sabe el enigma que esta ciudad puede depararte, por eso hay que estar prevenido. En este último viaje Praga me ofreció también un pequeño prodigio. Bajando del Castillo por el Callejón del Oro cualquier viajero sensible es capaz de percibir la pulsión que este lugar emite desde sus sótanos donde los alquimistas torturaron metales y alambiques en busca de la piedra filosofal; el Golem, un androide de barro, al que le dió vida el rabino Löw en la Edad Media, duerme todavía entre las vigas de la vieja sinagoga de Pinkas sin haber perdido sus poderes ocultos. Y después está Kafka con bombín y traje negro caminando sobre la nieve por un oscuro callejón de regreso a casa de madrugada después de pasar la velada en una taberna bajo un vapor sofocante de cerveza. En este último viaje, en la entrada del invierno de Praga, me paseé una vez más por el viejo cementerio judío cuyo fuego fatuo era algún grajo que levantaba el vuelo entre las estelas mohosas y a lo largo de la calle Parizska hasta divisar las espadañas crispadas de Nuestra Señora de Tyn, iba pensando que estos escaparates de máximo lujo capitalista, Dior, Gucci, Valentino, en la época comunista sólo albergaban tarros de pepinillos, botes de mermelada polvorientos y algún cristal de Bohemia. Pero si el comunismo ha sido erradicado de la vida, en el laberinto de Praga permanece todavía la memoria inquietante de astrólogos, robots, muñecas de porcelana, quiromantes y vampiros hibernados, una conjunción de fuerzas negras que busca todavía el oro filosófico. Esta atmósfera cargada siempre depara alguna sorpresa. La belleza de Praga puede aplastarte hasta transformarte en un escarabajo, aunque también puede engendrar un milagro igualmente enigmático, como el que presencié en el cementerio judío de Strasnice. En medio del frío glacial de diciembre, junto a la tumba de Kafka, había un árbol cuya savia había enloquecido porque creía que era ya primavera y reventando todas las gemas había echado unas flores azules desconocidas. Era la otra metamorfosis.
Manuel Vicent El País, 7 Diciembre 2006 December 17 He robado un cuaderno azul El tiempo pasa y con él transcurren también los sentimientos que ayer delimitaron nuestra vida. El pasado que creímos imborrable presente, se ha disuelto en olvidos. Es natural. Es el futuro que pide paso y no le sirve la experiencia, ni el dolor, ni siquiera la dicha, si traen olor a viejo. A antiguo. A ya visto.
Por eso hay que dejar escrito cuanto hizo latir el corazón. Lo que configura nuestra piel como un tatuaje invisible formando parte de lo que somos, el ADN de nuestra alma.
Se olvida, pero nada se va completamente y atravesando el tiempo, cualquier tarde, un cuaderno encontrado al fondo de algún mueble, con sus tapas azules algo descoloridas, se abre ante nuestros ojos para gritarnos: Sí, yo soy tú. Formo parte de tí. Tú me escribiste. Tú me llenaste de momentos sentidos, llorados, vividos. De lágrimas que amenazaban inundar el mundo. Oceanos de amargura. Rutilantes soles de felicidad. Instantes que creíste necesario recordar y que están hoy aquí, entre mis páginas para eso. Para que recuerdes. December 14 De todos y de nadie Me cansa Robert Frost con sus paisajes.
Cenizas en la mesa, algún papel
un teléfono rojo en la cocina.
La fé está amontonada en el rincón oscuro,
aquel rincón oscuro de la vida.
La fé ya nunca espera
qué pase el autobús
una mañana fría.
Prefiere caminar
hacia el rincón oscuro
Hacia el rincón oscuro de la vida.
Es nuestra fé de todos y de nadie
No llama por teléfono
no coge el autobús
ya no nos mira.
Cristina
December 12 Nenyures " Acelero, derrapo, me equivoco,
nado al crowl, hago planes con tu ombligo,
me canso de crecer, me como el coco,
cara o cruz, siete y media, sumo y sigo.
Juego a huija, me aprieto las clavijas,
me enfado con el padre de mis hijas,
abuso del derecho al pataleo.
Resvalo, viceverso, carambola,
este verso no pega ni con cola.
Me disperso, te olvido, te deseo."
Joaquín Sabina
Ciento volando de catorce. ego "Pero yo, siempre extraño,
siempre penetrando.
El más íntimo ser de mi vida,
voy dentro de mi
buscando la sombra. "
Pessoa
¿Has oido alguna vez la inmensidad?
Ya pasan de las diez. ¿Has oido alguna vez la inmensidad? El espacio y el tiempo comparten palco en esta nuestra ópera. Todavía llegan sonidos desde lejos esperando ser escuchados por el más intrépido de los espectadores. Sonidos tan minúsculos como el de un alfiler que cae al suelo. ¿Has oido alguna vez la inmensidad? Ya pasan de las diez y todavía no ha llegado. No ha llamado a la puerta de nuestros corazones flacos. Quizá no tenga prisa por llegar, o se esté acercando de puntillas, es posible que no llegue nunca, o que muera de sed en el camino. Comienzan los tambores. Silencio. Abre bien las puertas, son demasiados los sonidos y hay poco espacio (se quedo casi todo en aquel palco con el tiempo). Puede que adelgacen y desfilen hacia dentro, como los naufragios, para que duelan menos aunque tarden más. Están apasionados, un rayo parte un roble centenario y vibran las entrañas de la tierra. Llueve, y el azul y el rojo se apuñalan, como en un cuadro de Magritte. La electricidad en el aire y otra vez el silencio de nuestros corazones flacos. Ya pasan de las diez y se ha ido el frío. La inmensidad es húmeda y oscura como el bosque. Seguimos caminando hacia la costa. Todavía no ha llegado y ya pasan de las diez. Ahora comienza el violín, tan presumido, tan pretencioso, tan bello de la mano del piano. No se ven ¿Verdad? El piano toca algo de recuerdos y el violín hace un retrato de si mismo, tan bello y egocéntrico. Se van apagando poco a poco y la última ola rompe en esta playa que es un mosaico de mis huellas. La función ha terminado. Ya pasan de las diez. ¿ Has oido alguna vez la inmensidad?
Cristina December 11 Technicolor Salamanca huele a frío. Huele a hielo y a chimenea encendida. Ya no recuerdo el olor de la Navidad en la infancia y se me está olvidando el olor de verano a la orilla del mar. Los recuerdos de mi amiga Covadonga se traducen en olores de hierba recién cortada en su jardín de Somió a las ocho de la tarde, y de algas durmientes en la playa. El olfato, con ese nombre tan feo,resultó ser al final el más reminiscente de todos los sentidos. He llegado por fin a Salamanca después de un viaje bastante indiferente, hablando de nada con Marisa o haciendo dibujos en un block. Me pregunto como irán las cosas de ahora en adelante. Algo de pereza ante el futuro, al menos el cercano. También de enfrentamiento a los apuntes que están ahora mismo encima de mi mesa, sonriendo con sarcasmo, y que son , al menos fisicamente, más grandes que mi cabeza.Salamanca huele a frío y a escarcha esta noche, y me gustaría haberme quedado en casa algunos días más. En casa nace una palmera en el jardín todos los días. Cada día aparece una más grande. La que llegó el sábado desde las entrañas de la tierra estuvo bailando toda la noche al son del viento .-"La música del corazón es la más bella de todas, por eso quizás no seamos capaces de escucharla"- Quise gritarle desde la ventana, pero temí que al abrirla me arrastrara el temporal hasta algún lugar desconocido, cerré la persiana y me metí en la cama pensado en "palmeras con cintura de pulsera" y en bailes exóticos en las antípodas. Pero Salamanca huele a frío esta noche, y no hay palmeras ni nada que merezca ser exótico. Irán pasando los días demasiado rápidos, demasiado lentos, desfilando hacia la puerta del pasado. Algunos merecedores del olor de algún recuerdo, pocos. Porque Salamanca huele a frío y a tinieblas esta noche.
Cristina December 10 A la orilla del sueño Si yo no fuera una mujer de mundo, no habría dormido con gafas de sol esta noche. Pero tenía ganas de bajar a la playa de los sueños para llenar de arena mis bolsillos y que ya nunca me pudiese arrastrar la tramontana con sus alas de papel. Y quien dice alas de papel, igual puede decir palabras. Ya está hecho. Me he sentado a la orilla del sueño, a la vuelta, y allí me quede hasta sentirme segura. Lo de después ya lo dijo Brecht, Neruda y quizá Montero. Luego volver la vista hacia lo que de verdad es importante. Seguir amando a los que siempre me aman. Meter dobladitos en un baúl los recuerdos de cuanto se ha quedado antiguo para que no se estropeen. No debe ajarse lo que un día estuvo iluminado por toda la belleza.
El sol está llamando a la puerta del sueño y yo voy hacia el sol con las sandalias en la mano. Tengo que calzarme los tacones de mujer de mundo y poner en la maleta, el cariño de los que aquí me aguardan para que me acompañe en mi periplo de autobús hacia Salamanca, hacia el Derecho y las leyes...También hacia otros amigos que me esperan con sus manos abiertas y extendidas.
...Una mujer de mundo que cuando os abrace en apenas quince días, traerá brillo en los ojos. traerá luz en los ojos, traerá risa en los ojos...Y es que el dolor quedó todo enterrado esta noche en la orilla de un sueño para que, por fín, se lo lleve el mar.
Cristina December 09 Ya nadie sabe nada ( Octubre )
Ya baja mucha luz por tus orillas, Ya los sueños no bastan para darle Tú cantas por el aire. Ya se ponen de verde los vestidos.
Jose Angel Valente December 05 Después de leer algo de MonteroPodrá el que algún día fue tu nombre
construirse palabra por palabra
en mi rincón favorito del salón.
Donde se esconden las cosas que no usamos.
Y podrá perseguirme por la acera
fonema por fonema
formando remolinos de minutos
antes de entrar en clase
con esos pies tan fríos de Diciembre.
Todavía tu nombre me sorprende
en cierta galería de una plaza
en un papel en blanco hablando por teléfono
o cuando bailo descalza por la casa.
Porque los nombres son como las puertas
que hay algo al otro lado
o que sino
no sirven para nada.
Cristina
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