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    November 29

    Mi rostro tan Monet

     
     
                                                                                                                                 Nunc coepi.
     
     
    Saltar barreras
    una, dos, tres
    la fuerza en, la fuerza por
    la fuerza para
    "nada siento por ti ".
    Quizás me gustaria
    moldear el tiempo
    como una plastilina
    ponerle otro color a nuestro ayer
    o pintar de azul nuestro mañana
    con tempera o con cera
    mi rostro tan Monet.
     
    Saltar barreras
    dos, cuatro, seis
    con una pincelada
    quizás algo más fuerte
    o menos dolorosa
    más firme sobre el lienzo
    sin que tú difumines
    las cosas que yo siento
    sin sentir bien las cosas
     
    ¿Y dónde se quedó la última orquidea?
    Aquella que prendieron de mi pelo
    Aquello- me dijeron-
    era algo parecido a la belleza
    y yo nunca la vi
    la llevaba muy dentro
     
     
    Saltar barreras
    cinco, diez, quince
    orquideas que pintaste
    con una pincelada
    mi rostro tan Monet
    sin sentir bien las cosas
    las llevaba muy dentro.
     
                                       Cristina
     
     
     
     

    Ese huesped incómodo



    Bajo la luz quemada,
    tienen frío los ojos con que buscas
    estas horas de octubre
    y su jardín manchado de ginebra,
    hojas secas, silencios
    que de nosotros hablan al caerse.

    Porque si ya no existe,
    aunque nadie se ocupe de sus solemnidades,
    hay noches en que llega la verdad,
    ese huésped incómodo,
    para dejarnos sucios, vacíos, sin tabaco,
    como en un restaurante de sillas boca arriba
    ya punto de cerrar.
                                            -Nos están esperando.

        Luis García Montero

     

     

    November 25

    EVERYTHING

     

     

    Cinco judíos cambiaron la forma de ver y definir el mundo:


    Moises dijo: La ley es todo.

    Jesús dijo: El amor es todo.

    Marx dijo: El dinero es todo.

    Freud dijo: El sexo es todo.

    Einstein dijo: Todo es relativo

    November 23

    Caperucitas

      Cuando una mujer de mundo dice "no",
     
     
     
     
     
     
     significa "quizá", y cuando dice "quizá", quiere decir "sí". Cuando dice "sí", ya no es una mujer de mundo .

    ¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

     


    Que uno tiene que buscarlo y dárselo


    Que nadie establece normas, salvo la vida


    Que la vida sin ciertas normas pierde formas


    Que la forma no se pierde con abrirnos


    Que abrirnos no es amar indiscriminadamente


    Que no está prohibido amar


    Que también se puede odiar


    Que la agresión porque sí, hiere mucho


    Que las heridas se cierran


    Que las puertas no deben cerrarse


    Que la mayor puerta es el afecto


    Que los afectos, nos definen


    Que definirse no es remar contra la corriente


    Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja


    Que negar palabras, es abrir distancias


    Que encontrarse es muy hermoso


    Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida


    Que la vida parte del sexo


    Que el por qué de los niños, tiene su por qué


    Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad


    Que saber todo de todos, es curiosidad malsana


    Que nunca está de más agradecer


    Que autodeterminación no es hacer las cosas solo


    Que nadie quiere estar solo


    Que para no estar solo hay que dar


    Que para dar, debemos recibir antes


    Que para que nos den también hay que saber pedir


    Que saber pedir no es regalarse


    Que regalarse en definitiva no es quererse


    Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos


    Que para que alguien sea, hay que ayudarlo


    Que ayudar es poder alentar y apoyar


    Que adular no es apoyar


    Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara


    Que las cosas cara a cara son honestas


    Que nadie es honesto porque no robe


    Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo


    Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte


    Que se puede estar muerto en vida


    Que se siente con el cuerpo y la mente


    Que con los oídos se escucha


    Que cuesta ser sensible y no herirse


    Que herirse no es desangrarse


    Que para no ser heridos levantamos muros


    Que sería mejor construir puentes


    Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve


    Que volver no implica retroceder


    Que retroceder también puede ser avanzar


    Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol



    ¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

     

     

    MARIO BENEDETTI   

             
     

    November 22

    Magnolia de magnolia

     
     
     
     
          Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.

    Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.

    Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.

    Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.

    Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.

    Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.

    Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.

    Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.

    Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.

    Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.

    Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.

    Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.

    Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,

    inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,

    absuélveme, aunque fueras un ave disecada.

    Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.

    Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.

    Verdad, no me prestes demasiada atención.

    Solemnidad, sé magnánima conmigo.

    Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.

    No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.

    Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.

    Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.

    Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.

    Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce

                                                                                            después para que parezcan ligeras.
     
     
     

    WISLAWA SZYMBORSKA    (Polonia, 1923)
    Premio Nobel de Literatura 1996

                                                                                          
    November 21

    Un caramelo entre medias

     
     
     
     
     
             
     
                                   "La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante."

     

                                                                                                                  Bernard    Shaw




    Instrucciones para dar cuerda a un reloj.


    •  
      Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

      Julio Cortázar

    Conozco la desesperación a grandes rasgos.


    •  
    •  
    • Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se sienta necesariamente a una mesa quitada en una terraza, de noche, a la orilla del mar. La desesperación es y no es el retorno de una serie de pequeños hechos como semillas que al caer la noche dejan un surco por otro. No es el musgo sobre una piedra o el vaso de beber. Es un barco plagado de nieve, si queréis, como los pájaros que mueren y su sangre no tiene el más mínimo espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña, delimitada por joyas de pelo. Es la desesperación. Un collar de perlas para el que no se sabría encontrar broche y cuya existencia no pende siquiera de un hilo, eso es la desesperación. Del resto no
      hablemos. Acabaríamos por desesperarnos si comenzáramos. Yo desespero del tragaluz hacia las cuatro, desespero del abanico hacia las doce, desespero del cigarrillo de los condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene corazón, la mano permanece siempre ante la desesperación jadeando, ante la desesperación que los espejos jamás nos dicen si ha muerto. Vivo de esa desesperación que me encanta. Me gusta esa mosca azul que vuela por el cielo a la hora en que las estrellas canturrean. Conozco a grandes rasgos la desesperaci6n de los largos y frágiles asombros, la desesperaci6n de la soberbia, la desesperación de la ira. Me levanto todos los días como todo el mundo y extiendo los brazos sobre un papel de flores, no me acuerdo de nada, y siempre descubro con desesperaci6n los bellos árboles desarraigados de la noche. El aire de la habitaci6n es bello como unas baquetas de tambor. Forma un tiempo de tiempo. Conozco la desesperaci6n a grandes rasgos. Es como el viento que me ayuda. ¡Se tendrá idea de semejante desesperación! ¡Fuego! Ah, vendrán otra vez... ¡Socorro! Helos ahí cayendo por la escalera... Y los anuncios de periódico, los letreros luminosos a lo largo del canal. A grandes rasgos la desesperación carece de importancia. Es un incordio de estrellas que de nuevo va a formar un día de menos, es un incordio de días de menos que de nuevo va a formar mi vida.

    ANDRÉ BRETÓN

    November 16

    Yo quiero ser diciembre

    ¿Quién habla del amor? Yo tengo frío
    y quiero ser diciembre.

    Quiero llegar a un bosque apenas sensitivo,
    hasta la maquinaria del corazón sin saldo.
    Yo quiero ser diciembre.

    Dormir
    en la noche sin vida,
    en la vida sin sueños,
    en los tranquilizados sueños que desembocan
    al río del olvido.

    Hay ciudades que son fotografías
    nocturnas de ciudades.
    Yo quiero ser diciembre.

    Para vivir al norte de un amor sucedido,
    bajo el beso sin labios de hace ya mucho tiempo,
    yo quiero ser diciembre.

    Como el cadáver blanco de los ríos,
    como los minerales del invierno,

    yo quiero ser diciembre.
     
                
     
     
                                   
     
                                                  Luis García Montero
     
     
     
     
                                                                                 
     
    November 13

    nota

     
           "Y no escribais sobre el amor. Esperad a tener 100 años para eso. Es el tema más difícil. Y no busqueis la novedad. La novedad es lo más viejo que existe."
     
     
                                                      El tigre y la nieve

    La voz a ti debida

    ¿Las oyes cómo piden realidades,
    ellas, desmelenadas, fieras,
    ellas, las sombras que los dos forjamos
    en este inmenso lecho de distancias?
    Cansadas ya de infinitud, de tiempo
    sin medida, de anónimo, heridas
    por una gran nostalgia de materia,
    piden límites, días, nombres.
    No pueden
    vivir así ya más; están al borde
    del morir de las sombras que es la nada.
    Acude, ven conmigo.
    Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
    Los dos les buscaremos
    un color, una fecha, un pecho, un sol.
    Que descansen en ti, se tú su carne.
    ¡Se calmará su enorme ansia errante,
    mientras las estrechamos
    ávidamente entre los cuerpos nuestros
    donde encuentran su pasto y su reposo.
    Adormirán al fin en nuestro sueño
    abrazado, abrazadas. Y así luego,
    al separarnos, al nutrirnos sólo
    de sombras, entre lejos,
    ellas
    tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
    de carne y hueso,
    el tiempo que vivieron en nosotros.
    Y su afanoso sueño
    de sombras, otra vez, será el retorno
    a esta corporeidad mortal y rosa
    donde el amor inventa su infinito.

     

                                                  Pedro Salinas

     

    NMB

    Voy a perderme por hoy en los caminos
    de la lágrima gris tras los cristales,
    perderme como un niño que no busca 
    algo así como el mar,
    como el sol
    o un anillo en la arena.
     
    Voy a perderme por hoy en los rincones
    allá donde las cuevas se terminan
    y sólo queda el negro rugir de un precipicio
    el murmurar azul
    de una noche apagada.
     
    Voy a perderme por hoy al fondo de mis ojos
    al fondo de mi cuerpo
    donde  todo es de piedra.
     
    Allá voy a perderme donde sólo
    aparece
    una cometa ágil 
                                        volando en una linea.
     
     
                                                        
                                       Cristina
     
     

    En el sótano del sótano



    Si alguna vez no hubieses existido,
    si el calor de tus muslos no me hubiese
    buscado como un látigo preciso
    y mis ambigüedades electivas
    -los días más oscuros de mí mismo-
    no te hubiesen tenido como saldo
    de afirmación o excusa,
                                    es posible
    que este volver a casa en soledad
    y demasiado pronto,
    me recordase ahora un poco menos
    al joven que apostaba por el mundo,
    con el mundo a su espalda.

    Sólo el amor es duro.
    Metidos en la noche, regresando
    entre la potestad y la mentira,
    hablamos del poder o de los sueños
    al hablar del abrazo.
    Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
    prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
    buscando salvación o en servidumbre,
    miserable y maldito, pero atónito.

    Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
    de que perder es duro para todos
    y el amor me hace falta, como sabes.
    Quizás contigo estuve
    tan demasiado cerca de tu reino,
    que necesito ahora desmentirte,
    utilizar los trucos que uno tiene
    para poder seguir.

    Porque somos así seguramente,
    huellas equivocadas,
    solitarias hogueras de un camino,
    paraísos de cuatro habitaciones
    que sólo se comprenden
    después de haber firmado muchas veces,
    precisamente ahí,
                               donde pone El viajero.

    Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
    quiero que me recuerdes derrotado,
    como quien algo espera
    más allá de los tiempos y los hechos.
    Quizás porque haga falta haberlo presagiado
    o porque, en todo caso, nadie sabe
    dónde acaban los sueños
    ..

     

     

                                                Luis García Montero

    November 11

    La Alameda

     
     Transcribo malamente unos versos que le escribió mi hermano  a mi madre cuando era muy pequeño:
     
            Mamá, cuando llegamos del cole
            te encontramos en casa, sentada y aburrida en el sillón.
            Nos dices que te vas a la Alameda
            a tomar el café con las amigas
            Maribel, Pili y Mariajo.
            Nos preguntas si quieres que vayamos contigo
            y nos invitas a un sandwich triple con huevo y a una cocacola.
            Mami...
            ¡Qué generosa eres!
     
     
     
     
     
     
    Disculpen la melancolía y el recuerdo.
     
     
                        Saludos
    November 10

    Últimas veces de mendigar.

     
     
                                                1
    por qué no simplemente no esperar
    a ser ocasión de
    un vertedero de palabras

    ¿no es mejor abortar que ser estéril?

    después de tu partida las horas son tan tristes
    siempre empiezan a rastras demasiado pronto
    los garfios desgarrando con ceguedad el lecho de miseria
    rescatando los huesos los amores antiguos
    cuencas una vez llenas con ojos como tuyos
    ¿es mejor siempre demasiado pronto que jamás?
    negra necesidad salpicando los rostros
    diciendo una vez más nunca flotó lo amado nueve días
    ni nueve meses
    ni nueve vidas

    2
    diciendo una vez más
    si no me enseñas tú no aprenderé
    diciendo una vez más existe un último
    atardecer de últimas veces
    últimas veces de mendigar
    últimas veces de amar
    de saber no saber simular
    un último atardecer de últimas veces de decir
    sino me amas nunca seré amado
    si no te amo ya no amaré nunca

    un batir de palabras gastadas una vez más en el corazón
    amor amor amor golpe de un émbolo antiquísimo
    moliendo el suero inalterable
    de las palabras

    una vez más aterrado
    de no amar
    de amar pero no a ti
    de ser amado y no por ti
    de saber no saber simular
    simular

    yo y todos los otros que te amen
    si te aman

    3
    a menos que te amen

     

    Samuel Beckett

     

     

     

    SSs


    November 09

    Marzo

     
     
     
         Marzo, lo siento, ya no me conmueve
         tu pasar al sentirte forma pura
         entre mis dedos pálidos de nieve.
     
     
     
         Yo no sé que ha perdido tu relieve,
         qué fatal, invisible arquitectura
         de risas 
         qué alegría, qué hermosura,  
         qué poema de cañas cuando llueve.
     
     
     
     
         Delgado manantial de sensaciones,
         lo siento Marzo, pero no supones
         ya nada para mi. No sé si todo
     
     
     
         lo que yo te he pedido me lo has dado,
         no se por qué, si no me has defraudado,
         Marzo, desde hoy te miro de otro modo.
     
     
                                                           José Hierro